Respaldados por investigaciones científicas y adoptados en países como Estados Unidos, Japón y Reino Unido, estos jardines han demostrado su capacidad para reducir el estrés, acelerar la recuperación de los pacientes y mejorar la calidad de vida de quienes los visitan.
Estados Unidos:
El sentido de conexión innato que los seres humanos sentimos hacia la naturaleza(Biofolia) y la ciencia detrás de los jardines sanadores
Estados Unidos ha sido pionero en la investigación sobre los beneficios de los entornos naturales en la salud.Uno de los estudios más emblemáticos fue liderado por el Dr. Roger Ulrich, quien demostró que los pacientes con vistas a la naturaleza desde sus habitaciones hospitalarias requerían menos analgésicos, tenían estancias más cortas y experimentaban menos ansiedad. Este hallazgo revolucionó el diseño de hospitales, impulsando la creación de jardines terapéuticos en centros médicos como el Legacy Emanuel Medical Center en Portland, Oregón.
Para Virginia Lohr, la biofilia en entornos hospitalarios actúa como un amortiguador de estrés que acelera los procesos biológicos de curación.
Kaplan, del departamento de psicología de la Universidad de Michigan, comprueba que el contacto con ambientes naturales ayuda a mitigar el estrés, y enfatiza en que lo previene.
Peter Kahn, de la Universidad de Washington, demostró que los trabajadores con vistas a escenarios naturales desde sus oficinas se recuperan más rápido del estrés que aquellos sin acceso a estas vistas.
Carol Hunter y el Dr. Marc Berman comprobaron que solo 10 minutos de exposición a la naturaleza dos o tres veces por semana son suficientes para reducir el estrés, medido a través de muestras de cortisol en la saliva.
Además, la terapia hortícola, que comenzó en hospitales psiquiátricos y con veteranos de guerra, sigue siendo una herramienta clave en la recuperación de pacientes con trastornos mentales y físicos. Los jardines en hospitales como el Rusk Institute of Rehabilitation Medicine en Nueva York han demostrado mejorar la memoria, la atención y la interacción social de los pacientes.
Kaplan, del departamento de psicología de la Universidad de Michigan, comprueba que el contacto con ambientes naturales ayuda a mitigar el estrés, y enfatiza en que lo previene.
Peter Kahn, de la Universidad de Washington, demostró que los trabajadores con vistas a escenarios naturales desde sus oficinas se recuperan más rápido del estrés que aquellos sin acceso a estas vistas.
Carol Hunter y el Dr. Marc Berman comprobaron que solo 10 minutos de exposición a la naturaleza dos o tres veces por semana son suficientes para reducir el estrés, medido a través de muestras de cortisol en la saliva.
Además, la terapia hortícola, que comenzó en hospitales psiquiátricos y con veteranos de guerra, sigue siendo una herramienta clave en la recuperación de pacientes con trastornos mentales y físicos. Los jardines en hospitales como el Rusk Institute of Rehabilitation Medicine en Nueva York han demostrado mejorar la memoria, la atención y la interacción social de los pacientes.
“En cuarenta años de practicar la medicina, he descubierto que solo dos tipos de “terapia” no farmacéutica tienen una relevancia esencial para los pacientes con enfermedades neurológicas crónicas: la música y los jardines.”
Oliver Sacks, 2019
Japón: Shinrin-yoku, la medicina del bosque
En Japón, la conexión con la naturaleza es parte integral de la cultura. La práctica del Shinrin-yoku, conocida como «baños de bosque», ha sido científicamente comprobada como una forma efectiva de reducir el estrés y mejorar la salud física y mental.
Según el Dr. Yoshifumi Miyazaki, caminar en ecosistemas naturales disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés, en un 12.4% en comparación con caminatas en entornos urbanos.
Los hospitales japoneses han integrado esta filosofía en sus diseños, creando jardines que permiten a los pacientes y trabajadores de la salud disfrutar de los beneficios de la naturaleza. Estos espacios no solo mejoran la calidad de vida, sino que también refuerzan el vínculo entre el ser humano y su entorno.
En Chile, Fundación Inspira
Desde 2012, hemos transformado espacios abandonados en hospitales en 20 jardines terapéuticos que benefician a miles de personas cada mes. Por ejemplo, en el hospital Salvador más de 40,000 personas transitan por los jardines cada mes, encontrando un espacio de paz y bienestar en medio de la adversidad, y los resultados son contundentes.
Una encuesta realizada en 2022 reveló que el 38% de los trabajadores del hospital reportaron una disminución en sus niveles de estrés gracias a los jardines, y el 68% los utiliza regularmente. Además, los jardines han demostrado ser un lugar clave para la recuperación emocional de pacientes y familiares, como lo reflejan testimonios conmovedores de quienes han encontrado consuelo en estos espacios.
Nuestro modelo y su enfoque participativo y colaborativo, contribuye a una visión más amplia y humana de la salud en Chile demostrando que los «Jardines Sanadores» son una herramienta efectiva para mejorar la calidad de vida en hospitales públicos.
«Me olvidé que estaba en el hospital. Estuvimos 3 horas conversando. Imposible hacerlo en la pieza, no hay privacidad, se escucha todo y se ve el horror de los otros. Imposible estar.»
Iván Godoy, paciente con cáncer, 58 años
«Ha aportado belleza y sentido de comunidad, con estos espacios que antes eran grises y hoy son lugares acogedores llenos de conversa y amistad. Han aportado espíritu de equipo que se muestra cada vez que hay que desarrollar algún proyecto. Finalmente, aporta un ejemplo, un regalo muy generoso: todo el esfuerzo, trabajo y corazón volcado en cada jardín por la Fundación.»
Gladys Riquelme, Coordinadora del área de Rayos
«Este jardín ayuda cuando le dicen que su esposo no pasa de hoy en la noche… acá uno llora, le pide a Dios… acá se llora en silencio. Adentro, en la sala, tiene un llanto reprimido y acá lo suelta, uno llora con el alma. Es un jardín que reconforta… que da para mucho.»
Patricia Cancino, familiar de un paciente en la UCI
«La participación en Inspira nos faculta a conectarnos con la naturaleza, que nutre el alma permitiéndonos entregar esa cuota de amor necesaria al servicio de otros y ello a su vez nos enriquece como personas. En el servicio público, donde no abundan los recursos, cuidar estos pequeños oasis es colaborar en la entrega de un tesoro que se llama dignidad.»
Gloria Mardones, voluntaria por 3 años
Nuestro Impacto en la comunidad hospitalaria:
Fundación Inspira ha creado 20 Jardines Sanadores en 6 comunas de la Región Metropolitana en los últimos 10 años.
- 40,000 personas transitan mensualmente por los jardines del Hospital del Salvador, beneficiándose de su impacto positivo.
- 500,000 pacientes atendidos al año en el Hospital del Salvador, donde los jardines sanadores son un refugio de paz y recuperación.
- 38% de los trabajadores de la salud reportaron una disminución en sus niveles de estrés gracias al uso de los jardines.
- 68% de los trabajadores utilizan los jardines regularmente, con un 16% que los visita diariamente.
- 47% de los usuarios los emplean para descansar y relajarse, mientras que un 28% los usan para brindar apoyo emocional y físico a los pacientes.
Si quieres saber más sobre cómo estos espacios verdes generan cambios positivos en las comunidades hospitalarias contáctanos a través de este formulario.
Juntos podemos seguir construyendo un futuro más humano y lleno de vida.