Un jardín sanador no termina cuando se inaugura. Es un espacio vivo que necesita mantención y renovación para seguir siendo seguro, funcional y restaurativo.
Gracias a la colaboración con Sodimac, al compromiso de nuestros voluntarios de Fundación Inspira y al trabajo conjunto con el Hospital Calvo Mackenna, renovamos el Jardín Sanador, mejorando accesos, mobiliario y condiciones del entorno para niños, familias y equipos de salud.
Cuando empresas, comunidad hospitalaria y voluntariado se articulan, el impacto es concreto: espacios más humanos en la salud pública.





























































































